Feng Shui

El término Feng Shui surge de la combinación de dos ideogramas chinos que representan "viento" y "agua", dos conceptos que para las tradiciones de la antigüedad se relacionaban con el flujo y la circulación de la energía vital, simbolizando el viento el flujo seco y el agua el húmedo.
El Feng Shui surgió de forma paralela al Confucianismo y al Taoísmo, antigua religión China, con el fin de estudiar las relaciones entre el ser humano y el universo que le rodea.
Ya en el tercer milenio a.C. los chinos descubrieron la existencia de una energía vital a la que denominaban Chi. Toda la materia existente, tanto animada como inanimada, está compuesta de esta energía universal invisible. El Chi o Qi toma nombres diferentes en diferentes culturas: prana, éter, fuerza de vida, etc.
El Feng Shui estudia el desplazamiento del Chi por la vivienda. Es deseable que el Chi fluya libre de obstáculos por habitaciones y pasillos, y que no se estanque en rincones o zonas donde se acumulan demasiados muebles o trastos.
El CHI está formado por dos fuerzas opuestas, el ying y el yang. Cuando dichas fuerzas están desequilibradas aparece la enfermedad. De igual modo que la acupuntura equilibra energéticamente el cuerpo restableciendo la libre circulación del Chi vital, el Feng Shui es el arte de crear un entorno armonioso y equilibrado, por lo que al Feng Shui también se le conoce como acupuntura ambiental.

El hábitat humano debe amoldarse lo más posible a los dictados de la Madre Naturaleza. El Feng Shui pretende pues recrear en nuestras casas el balance y la armonía que reinan en la naturaleza.
Es por ello que el Feng Shui cuestiona nuestras "modernas" viviendas con incontables ángulos y esquinas de 90º: las famosas flechas envenenadas. La línea recta no se encuentra en la naturaleza, excepto en la cristalización de microcristales. Ni siquiera las líneas Hartman son rectas.
Emplear la curva y evitar las angulaciones de 90º permite que el chi (energía) circule en modo fluido y no se produzcan estancamientos de energía como puede suceder en algunos rincones.

 
FengShui y Ondas de Forma

Hoy en día el Feng Shui está muy a la boga en el mundo occidental. Existen numerosas escuelas de Feng Shui, la mayoría de las cuales se encuentran enfrentadas entre sí. Nos inundan cientos de libros sobre el tema e incontables “expertos” en la materia. Pero la realidad es que el arte del Feng Shui ha perdido su esencia primigenia, para convertirse en una mera colección de consejos y fórmulas generales, muchas veces contradictorias según la fuente que se consulte, y cuya procedencia o razón de su existencia se ha perdido en la noche de los tiempos. Por ello, si seguimos al pie de la letra las pautas de un libro sobre el tema -como haríamos con las recetas de un libro de cocina- muchas veces puede ser peor el remedio que la enfermedad. Es imprescindible estudiar cada caso concreto. Pongamos como ejemplo el caso de las flores. Según el Feng Shui las flores (incluso en fotografías o pinturas) armonizan los lugares y atraen chi (energía vital). Sin embargo, se descubrió que los problemas que estaba teniendo un matrimonio se debían justamente a un cestillo de flores secas que tenían en la mesilla de noche. El cestillo, fabricado en una cárcel china, estaba fuertemente impregnado con energía negativa, emitida por el recluso de forma inconsciente.

También puede ocurrir lo contrario, es decir, que objetos que el Feng Shui desaconseja como, por ejemplo, las máscaras africanas, no sean nocivas. Todo depende del caso concreto. Si la máscara se utilizó en ceremonias de muerte o en rituales mágicos seguramente ejercerá una influencia nociva en nuestro hogar, pero si por el contrario, se realizó como souvenir para turistas, probablemente no suponga ningún riesgo tenerla en casa. Sin embargo, las máscaras que tiene los ojos vaciados -incluso las de carnaval veneciano- suelen emitir de forma negativa.

Como generalmente no podemos estar seguros de su origen nos será de gran ayuda el estudio de un geobiólogo o radiestesista, que detecte elementos en la decoración o muebles que están emitiendo negativamente, o incluso energías de inquilinos anteriores de la casa.

Un objeto puede emitir energía negativa no sólo por su carga emocional, como en el caso anterior de las flores secas, sino también por su forma. Cada forma emite un tipo determinado de energía. Por ejemplo, son bien conocidas las propiedades de la forma piramidal que usaban los antiguos egipcios (como la momificación o el afilado de cuchillas entre otras). En Feng Shui todos los muebles afilados o las esquinas salientes en ángulo recto se consideran flechas envenenadas y se recomienda neutralizarlas colocando plantas o cualquier otro elemento decorativo. Lo que a los ojos de un occidental aparece como simples supercherías no es, en realidad, ninguna tontería.

El estudio de las ondas de forma en Geobiología ha revelado que todos las esquinas y objetos afilados emiten un tipo de energía nociva que ha sido cuantificada. Lo que no nos dice el Feng Shui, es que este mismo tipo de energía nociva para el hombre (que Belizal bautizó como verde eléctrico negativo) también lo pueden emitir otros objetos que tenemos en casa, y que no tienen por qué ser afilados, incluso pueden ser redondos. En una vivienda se detectaron emisiones de verde eléctrico negativo procedentes de una colección de discos de vinilo apilados. Los apilamientos de leña o de otros objetos también pueden generar este tipo de emisiones tan dañinas, así como las colecciones de libros (es quizá por ello que antiguamente los libros se colocaban en vitrinas, ya que el vidrio es el único material capaz de detener las emisiones de onda en fase eléctrica). Este tipo de emisiones son incluso capaces de invertir la polaridad de las células del cuerpo.

La emisión de forma de las pirámides de la que hablábamos anteriormente también corresponde al verde eléctrico negativo a un tercio de su altura, justamente donde los egipcios colocaban los sarcófagos a fin de momificar los cadáveres. La momificación es debida a la pérdida de agua derivada de este tipo de radiación, nociva para el hombre vivo, pero ideal para evitar la descomposición de los cadáveres.

Otro dato que el Feng Shui no aporta es la distancia hasta la que llegan los efectos nocivos de las esquinas, muebles en ángulo de 90 grados u objetos puntiagudos. Quizás redistribuiremos innecesariamente todo el mobiliario de una sala por esta razón aunque los efectos perniciosos no lleguen al lugar donde solemos estar (cama, sillón, mesa de trabajo, etc).
De nuevo, se impone un estudio personalizado del lugar por un geobiológo o persona sensible a las energías sutiles para los que todavía no existe ningún aparato de medición. Se utiliza pues la radiestesia identificar estas energías sutiles.

Es preciso recalcar que en ocasiones puede resultar peligroso seguir los consejos del Feng Shui al pie de la letra, sobre todo en el caso de los espejos, tan utilizados en el Feng Shui. Por ejemplo, al colocar un espejo en un cruce geopatógeno de líneas Hartman o Curry podemos potenciar las energías nocivas de dicho nudo. Los espejos reflejan también las ondas electromagnéticas pudiendo multiplicar los efectos de la contaminación electromagnética ya existente en la vivienda.

También hemos verificado que es errónea el concepto tan extendido en el Feng Shui que nos dice que el Chi entra por la puerta y sale por las ventanas, que sigue los pasillos o que sube por las escaleras.

Algunos de los llamados "remedios" de Feng Shui no aportan gran cosa. Los carrillones sólo atraen Chi cuando suenan, y además en poca cantidad (alrededor del 10%). Las bolas de cristal facetado sólo atraen Chi cuando las atraviesan los rayos de sol o energías cosmotelúricas positivas; en caso de que se vean atravesadas por energías negativas, su efecto puede ser pernicioso.

El Feng Shui que acabamos de describir, de carácter más práctico que teórico, centrado en el estudio de las energías del lugar se viene denominando Feng Shui Energético. Es un tipo de Feng Shui intuitivo basado en la captación de las energías sutiles. El aspecto principal del Feng Shui energético es la limpieza de las energías negativas del hogar u oficina.

Haz un clic en este enlace para conocer cuáles son las ondas de forma beneficiosas para la salud y cuáles son las nocivas.

Entre las llamadas formas madre o básicas encontramos símbolos religiosos (estrella de david, cruz, ankh...), símbolos mágicos, ideogramas planetarios o solares, formas geométricas planas o sólidas, números y cifras árabes, así como alfabetos antiguos como el hebreo.
Las emisiones de las formas madre nacen de la significación específica de tipo cultural, religioso, etc sostenida por los seres humanos durante milenios.

 
Estudio de Feng Shui
El Estudio Geobiológico de la vivienda incluye un estudio de Feng Shui según la escuela de la Brújula.
El importante señalar el papel secundario del estudio de Feng Shui de una vivienda frente al estudio geobiológico de la misma, que es al que concedo una mayor relevancia.

En el estudio de Feng Shui de una vivienda según la escuela de la Brújula se divide la casa en 9 partes según las diferentes orientaciones cardinales. Para cada zona se recomienda una gama de colores, objetos que representen el significado simbólico de cada área, así como las formas que potencian cada área. Las distintas formas se corresponden (cuadrado, triángulo, rectángulo, etc) con cada uno de los 5 elementos reconocidos por el Feng Shui: Metal, Madera, Tierra, Fuego y Agua.

Norte.
Trabajo, viaje en la vida, profesión.
La forma metal nutre y la forma agua armoniza.

Sur.
Fama, reconocimiento social.
La forma madera nutre y la forma fuego armoniza.

Este.
Antepasados, familia.
La forma agua nutre y la forma madera armoniza.

Oeste.
Creatividad, hijos, proyectos.
La forma tierra nutre y la forma metal armoniza.

Noroeste.
Amigos generosos, ayuda celestial, altruismo.
La forma metal armoniza y la forma tierra nutre.

Sureste.
Bendiciones de la fortuna.
La forma agua nutre y la forma madera armoniza.

Noreste.
Autoconocimiento, sabiduría, estudios.
La forma tierra armoniza y la forma fuego nutre.

Suroeste.
Pareja, amor, relaciones.
La forma tierra armoniza y la forma fuego nutre.

Centro.
Tai- Chi. Paz, equilibrio entre el ying y el yang, armonía.


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