DIME DÓNDE VIVES Y TE DIRÉ LO QUE PADECES

¿Te levantas agotado o dolorido por las mañanas excepto cuando viajas y duermes en otra cama?

¿Sufres de insomnio, tienes un sueño inquieto o pesadillas que te impiden descansar?

¿No acabas de sentirte a gusto en tu hogar?

¿Se te levanta dolor de cabeza nada más entrar en la oficina?

¿Padeces de una enfermedad crónica de la que no consigues librarte a pesar de haberlo intentado todo?

¿Te sientes frecuentemente inquieto, nervioso o deprimido sin razón aparente?

¿Desde que cambiaste de local tu negocio va de mal en peor?

¿Planeas comprar o alquilar un piso/local/terreno?

¿Tienes la intención de construir una vivienda?

¿No consigues concentrarte delante del ordenador?

¿Te preocupa la torre de alta tensión, la antena de móviles o el repetidor de TV cercano a tu vivienda?

¿Tiene tu casa humedades persistentes u olores en los desagües que no desaparecen?

¿Tu hijo se muestra inquieto en su mesa de estudio y no consigue concentrarse en sus estudios?

¿Tu bebé se pasa la noche llorando desconsoladamente?    ¿Tu hijo todavía se orina en la cama?

¿Las plantas de tu huerto o jardín se debilitan o mueren sin razón aparente?

Si has contestado afirmativamente a alguna de las preguntas anteriores, un estudio geobiológico de tu vivienda, local comercial, finca o terreno puede ser la clave para resolver problemas tan variopintos y sin aparente relación entre sí.

El ancestral arte de la Geobiología, pilar imprescindible del Feng Shui, permite determinar los lugares que potencian    tu salud física y emocional, y los que, por el contrario, te enferman y desvitalizan. Es imprescindible que los lugares en los que pasas muchas horas al día se encuentren en un sitio que no sea nocivo.

¿Y SI TODO LO QUE TUVIERAS QUE HACER ES CAMBIAR DE SITIO TU CAMA O TU MESA DE TRABAJO?

Foto

Como descubriera Einstein, todo es energía. Que no podamos vislumbrar la mayoría de las energías sutiles que nos rodean no significa que no nos afecten profundamente, aunque no seamos conscientes de ello, y que a la larga, cuando se trata de energías nocivas, puedan ser la causa de patologías tan dispares como cáncer, depresión, hipotiroidismo, problemas circulatorios, reumáticos, musculares, o incluso enfermedades autoinmunes como fibromialgia o fatiga crónica, de etiología -causa- aún desconocida en medicina.

Las energías nocivas pueden ser radiaciones telúricas procedentes de la tierra, como corrientes subterráneas de agua (el agua no es nociva en sí, pero la fricción producida por la corriente genera emisiones de radiaciones electromagnéticas), cruces de líneas Hartmann o Curry, fallas, chimeneas cosmotelúricas (las más nocivas) o emanaciones radioactivas del subsuelo (que se ven incrementadas en las fallas y cruces Hartmann).

Otro tipo de energías que resultan dañinas para el organismo son las debidas a la actividad humana, que se traducen en Contaminación Electromagnética. procedente de antenas de telefonía móvil, torres y líneas de alta tensión, la instalación eléctrica defectuosa en la vivienda, antenas, repetidores de TV, ordenadores, electrodomésticos, etc. Tengamos en cuenta que hoy en día los campos eléctricos son 10.000 veces superiores a los naturales.

Los armazones metálicos y masas ferromagnéticas empleadas en la construcción de las viviendas pueden provocar anomalías magnéticas.

En el estudio geobiológico se emplean diversos aparatos electrónicos para medir las ondas electromagnéticas, electricidad, microondas o niveles de radioactividad, así como técnicas radiestésicas para detectar nudos geopatógenos y emisiones de forma dañinas.

Mediante la armonización por gemas (cuarzos, turmalinas, geodas de amatista...) y el Feng Shui se puede elevar la tasa vibratoria de un lugar potenciando la salud y el bienestar, y neutralizando las energías negativas.


CONTÁCTANOS para pedir presupuesto, o para cualquier consulta.


Ir arriba                      ImprimirImpresión                          Enviar a un amigo